miércoles 22 de noviembre del 2017

Un artista debe creer en lo que hace

Horacio Obialero es sinónimo de buen gusto y un referente en lo que hace al mundo de la moda en la provincia y la región. Impulsor incansable, proyectador innato, emprendedor empedernido, es nuestro invitado a participar de las XV.

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Con la idea de estrechar un puente entre los artistas, hacedores culturales, personas relacionadas con las artes y los lectores de Telón Pampeano, es que hemos ideado esta sección. A la vez también se pretende que con estas impresiones que les proponemos reflexionar, los propios consultados “descubran” rasgos de su personalidad y de su trabajo que quizás quedan en segundo plano tras la coyuntura de lo cotidiano: es un mecanismo que alienta el parar y pensar. Es por ello que homenajeamos con este apartado al imbatible “Cuestionario de Proust”, aggiornándolo a la temática y los personajes que nos interesas, para que conozcan facetas guardadas, para que confirmen suposiciones y/o para que se entretengan con las respuestas, porque jugando también se crea.

De muy buen carácter y plena predisposición, charlar con el “Colo” siempre es un placer, porque su personalidad desborda humor y “buena onda”. Y buen gusto e información, ya que todo lo transforma en una cuestión “estética”. Es su mundo y lo intenta compartir.

Horacio Fabián Obialero nació el 3 de mayo de 1968 en Eduardo Castex, La Pampa. Y desde pequeño la cuestión de la imagen -podría decirse- lo obsesionó. “Dibujo desde adolescente, comencé haciéndolo en la tierra, recuerdo una planta gigante de damascos y a su sombra me ponía a dibujar figuras humanas; la tierra es el papel que no acaba nunca”, sentencia.

Más tarde, con la educación formal llegó la teoría del volumen, perspectiva, línea, planos y colores. Sobre transmitir una idea con un lápiz, dice que “nunca dejé de hacerlo, es una necesidad en mí.”

Con la incipiente primavera democrática, nuestro invitado se traslada a la ciudad de Santa Rosa, donde comienza a cursar la carrera de Letras en la Universidad Nacional de La Pampa, lo que resultó en el caldo de cultivo para lo que vendría. “Allí conocí a mucha gente vinculada al teatro con la que sigo trabajando como vestuarista hasta hoy. Pero también fueron años de abundante movida cultural que me mostraron y formaron en lo que soy”, recuerda, convencido.

A la par de su constante formación, Obialero comienza a trabajar como “coach” en dos escuelas de modelos, lo que deriva en que en el año 2001 capitanee un evento mostrando el diseño emergente, que trae a Santa Rosa una intensa capacitación desde la Universidad de diseño y urbanismo de Mar del Plata. Esto provoca la creación de la de la Red Identidades Productivas, un programa del Ministerio (Secretaria en ese entonces) de Cultura de la Nación que se expandió por 12 provincias argentinas, teniendo por eje la revalorización de nuestra identidad.

Hablar de moda en La Pampa y la región, entonces, es hablar de Horacio Obialero, el precursor.

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1. ¿Cuál es la rama en la que mejor se desenvuelve? ¿Por qué?

Diseño, confección de prendas, vestuario de teatro. El diseño fue apareciendo como un don, dibujo desde chico y nunca dejé de hacerlo. En un momento aprendí corte y confección, no existía la carrera de diseño, para volcar esos dibujos a tela. Quería verlos plasmados en 3D, Darles vida.

2. ¿Y cuál la que más lo intriga y le gustaría participar?

Siento una atracción especial por los Comics.

3. ¿Qué es lo que debe transmitir un artista?

Debe transmitir verdad, creer en lo que hace.

4. ¿Quién o quiénes son sus predilectos?

En diseño Karl Lagerfeld. También Tom Ford, y a este lo paso al cine, me encanta como dirige. En cuanto a la música me gustan Prince y David Bowie, entre tantos otros.

5. Fuera del Arte y la Cultura ¿cuál es su actividad fetiche?

No tengo una actividad que me atrape… Hago muchas.

6. Si pudiera cambiar algo ¿qué sería?

Haberle dado mayor valor económico a mi trabajo, ya que regalé mucho.

7. ¿En qué época le gustaría vivir?

En la que no voy a vivir, en el Futuro.

8. ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción?

Haber hecho lo que tenía en mente para mí.

9. ¿Qué cosas lo inspiran o lo ponen en positivo?

Conectar con otros en una idea, acción, y poder lograr llevarlas a cabo.

10. ¿Y cuáles logran el efecto contrario?

La injusticia, la desidia, la inoperancia, la falta de “sí”.

11. ¿Cómo le gustaría que lo recuerden?

Como lo que fui, alguien que creyó en lo que hacia.

12. ¿Cuáles son sus virtudes?

La puntualidad.

13. ¿A qué personalidad le gustaría parecerse?

A ninguna.

14. ¿Por qué cosa dejaría todo?

No existe algo o alguien que te lleve a ese punto. O no debe existir.

15. ¿Cuál es el lema que sustenta su existencia?

Déjalo ser.