miércoles 18 de octubre del 2017

Lo atractivo es hacer lo que nos gusta, pero hacerlo

Lucía Scarselletta es nuestra invitada a develar qué hay Tras La Obra. Ella estudió y se perfecciona día a día haciendo, creando, proyectando: no pude parar.

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Reniega de las etiquetas, mientras fabrica ropa. Considera que el concepto de “fusión” en el arte y la cultura ya pasó a mejor vida, arrollado por la modernidad. Pero es evidente que a esta chica le encanta mezclar todo, a su gusto, para lograr un cóctel inequívocamente explosivo, como ella. Lucía Scarselletta, de ella estamos hablando, se ha dedicado desde adolescente a transgredir, a desafiar, a encontrar “qué más hay ahí”, pero con fundamento. Porque si algo tiene, además de su gran capacidad de trabajo, es una boca que puede explicarlo todo. Y con mucho fundamento, señal de que sabe y se ha preparado para lo que hace. ¿Qué hace? Es diseñadora y realizadora de indumentaria, vestuarista, maquilladora, caracterizadora en efectos especiales, ha trabajado para ropa skater y posee su propia marca a la que –inteligentemente- llamó “Amateur”, es decir alguien que tiene prácticamente todo por delante para aprender.

¿Qué técnica utiliza en su trabajo y por qué?

Mi técnica es indefinida, me gusta descontextualizar los materiales -tanto en mi papel de caracterizadora, como de diseñadora, como de vestuarista-, de esa forma puedo lograr resultados nuevos. Mi caso es una mezcla de profesiones; eso amplía mi campo de acción.

¿Qué fue lo que definió su vocación?

La búsqueda. Vivo para buscar cosas, para sorprenderme aunque a veces no pase, pero cuando se da es realmente estimulante y eso genera nuevas curiosidades. Es el deporte en el que mejor me desempeño.

¿Cuál es su formación?

Es muy variada y fue fluctuando con mis experiencias así que la voy a relatar lo más breve que se pueda. Vine a Buenos Aires en 2004 a estudiar Diseño de Indumentaria en la UBA, durante los primeros años acá descubrí que existía, por ejemplo, el trabajo en vestuario, así que durante el segundo año de facultad también cursé un taller en el Centro Cultural San Martín y luego otro en Argentores, dictado por dos vestuaristas reconocidas. Mientras trabajaba de camarera, principalmente, hacía algunas participaciones en cortometrajes y proyectos de amigos; además tenía un pequeño emprendimiento de prendas de vestir básicas. Luego, en 2007/8, entré en una fábrica de camperas de cuero en el área de producción. Estuve casi un año y medio, casi sin poder seguir con mi carrera en la UBA; fue ahí que, pensando en cosas que me interesaran aprender y no dejar atrás el ejercicio del estudio, me anoté en un curso de maquillaje en el Centro de Formación Profesional del SICA (Sindicato de la Industria Cinematográfica Argentina). Al terminarlo dejé mi puesto en la fábrica y empezó mi vida free-lance.

Por 2009, mientras trabajaba diseñando para una marca de ropa skater, hacía jornadas en un estudio de TV maquillando y dando los primeros pasos como peinadora, con los conocimientos que una amiga muy experimentada en salones me había enseñado. Ya trabajando en cine y publicidad, principalmente, y habiendo dejado atrás el trabajo en producto definitivamente, hice un curso en el Centro de Formación del Teatro Colón.

Si bien me la pasaba de rodaje en rodaje, me di cuenta que mi interés por la moda también había abarcado mi profesión como maquilladora y peinadora; nada quedó en el olvido, todo fue mutando de una manera interesante, así que hice un taller de peinado para moda en Kabuki. De repente, hacia el 2012, apareció una oportunidad que cambió radicalmente mi rumbo: me recomendaron en Identikit Facemakers, quizás el equipo más importante de caracterización y Efectos Especiales de Argentina, y con ellos no paré de trabajar y aprender tanto en rodaje como en el taller: a maniobrar muchísimos materiales diferentes y lograr experiencia en largometrajes, series y publicidades en diferentes proyectos de gran envergadura.

En simultáneo mi carrera en moda seguía avanzando, haciendo algunas apariciones en teatro con vestuarios, además de retomar el proyecto de indumentaria en 2014, Amateur, y en 2015 decidir volver a la UBA para terminar la carrera. También me dedicaba de manera independiente a hacer gráficas y campañas temporada a temporada. Hacia finales de 2016 empecé a estar representada exclusivamente por Shoot Management.

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¿Fusiona usted su disciplina con alguna otra manifestación del arte o la cultura?

Hoy en día trabajo en moda y publicidad principalmente, haciendo algunos proyectos de vestuario que me resultan interesantes y suelo fusionar con Amateur.

Aquí quiero hacer una salvedad: el concepto “fusión” lo siento un tanto antiguo, pienso que una de las principales características de hoy es que todo está mezclado, siendo cada una de las partes un componente diferente que aporta a la diversidad del todo. Es muy interesante y liberador pensar que no hay líneas divisorias que fusionar. A mí me costó, en un principio, pensar ¿“qué soy? ¿diseñadora? ¿maquilladora? ¿vestuarista? ¿caracterizadora? ¿realizadora?”. No me ha ayudado encasillarme en una de ellas, pero sí me sirvió concluir en que todas estas actividades se retroalimentan y en la mayoría de las veces unas necesitan de las otras para lograr un objetivo. Todas estas profesiones delimitadas y separadas ya están agotadas, cuando experimento la sensación de pararme frente a algo nuevo me doy cuenta que es un combo de información que abarca muchas disciplinas.

¿Qué temas son los que más le interesan?

No tengo un tema favorito, mis temas van cambiando a medida que va transcurriendo mi vida. Trabajo mucho desde lo sensitivo y prestando muchísima atención a la primer percepción que tengo sobre las cosas. Ese impacto es lo que estoy buscando, últimamente las cosas que me confunden, me encantan, por ejemplo.

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¿De qué se alimentan sus procesos creativos?

Todo lo que se me acerca puede darle de comer a mi curiosidad. Cuando estoy indagando sobre un tema, voy a fondo, busco y busco hasta dar con el dato que puede ayudarme a desencadenar en algo.

¿Cómo describiría su estilo?

Respetuoso conmigo.

¿Qué es lo que le deja cada obra?

Apendizaje.

¿A quién admira?

No van por orden de importancia; voy a enumerar diferentes cosas que se me vienen primero a la mente: a mis amigos Marcelo (@BastardoBsAs) y Romina Bronco (@Broncozapatos), Rei Kawakubo, James T. Merry, Pat McGrath, Alexander McQueen, PJ Harvey, Leila Córdoba, Arcimboldo y el manierismo, a los traceurs, a los documentalistas que instalan cámaras en lugares inhóspitos y me permiten conocer la naturaleza (véase Planet Earth en Netflix), a Olga Orozco, y a don Google, Wikipedia, Pinterest e Instagram.

¿Qué significa para usted el arte?

Todo lo que no es un Movimiento Rectilíneo Uniforme.