miércoles 22 de noviembre del 2017

Rescate y práctica de los ancestros

La "alfarera" nos introduce en la concepción del arte como vehículo a la cultura de quienes habitaron el continente antes de la llegada de los europeos.

montero_rotador.jpg 

Marcela Montero y el barro han creado una relación intrínseca y fraternal –al parecer- para siempre. Sí, el “barro”, porque ella se define como “puramente alfarera”, con lo que la construcción de la frase implica. Es una de las impulsoras del taller “Barreales”, espacio dedicado al rescate de la cerámica prehispánica y al estudio de las culturas de los pueblos originarios. Pero también es docente y la conjunción de ambas actividades se amalgaman perfectamente en su cosmovisión, en la que el Hombre y las relaciones humanas parecen tener un papel primordial. Arcilla y alfarera unidas por el fuego.

En esta entrevista -entre engobes, reducciones a negro y mucha pasión- intentaremos acercarnos a ese mundo y a esa obra de la mano de nuestra invitada, de esa mano que crea y re crea.

¿Qué técnica utiliza en su trabajo y por qué?

Trabajo técnicas alfareras que utilizaron los pueblos originarios de América porque me permiten un acercamiento particular a la obra, me invitan a preparar mis propias pastas y quemar en hornos de leña. Son técnicas basadas en el modelado a mano, tienen ductilidad, calidez, posibilidades infinitas de fluir con las formas.

¿Qué fue lo que definió su vocación?

No hubo un momento o suceso concreto que pueda rescatar como definitorio. Es un camino que aún transito. Mi primer vocación fue la docencia y años más tarde aparece la cerámica. En este momento, aparte de artesana, soy docente ceramista, con el placer que implica fusionar dos actividades que amo.

¿Cuál es su formación?

Soy Profesora para la Enseñanza Primaria, egresada de María Auxiliadora. Como alfarera, comencé practicando torno en el Patio de Dorrego en CABA. Mi profesor se llamaba José Arpí. En Santa Rosa continué con clases de torno en el taller de Malena Lizarraga. En el año 2006, y durante tres años, participé del seminario de alfarería con técnicas originarias que dictó Karina Piñero, de Trenque Lauquen. Estaba orientado a la réplica de piezas de culturas prehispánicas Argentinas y Latinoamericanas; se abrió un universo paralelo porque implicaba sumergirnos en la forma de vivir y concebir el mundo de los pueblos que nos precedieron, quedé para siempre maravillada.

 

¿Fusiona usted su disciplina con alguna otra manifestación del arte o la cultura?

Soy puramente alfarera. Y por el momento mi trabajo está en el barro. Me nutro, desde el disfrute, de todas las manifestaciones del arte y la cultura. Son imprescindibles para crecer en todos los aspectos.

¿Qué temas son los que más le interesan?

Todo lo que tenga que ver con lo humano, el conocimiento interior, el viaje individual proyectado a lo comunitario. Y todo lo referente a la Cosmovisión de la América precolombina.

¿De qué se alimentan sus procesos creativos?

De la reflexión sobre temas que me interesan o emociones que me atraviesan. Pero también del placer del contacto con la arcilla, de las formas que surgen y del tratamiento de las superficies, es un proceso bien lúdico y entonces cuando veo la obra terminada, me cuenta lo que me pasa.

Pero también trabajo de manera colectiva, con mis compañeras del Taller Barreales, y esa es una fuente de energía enorme que me completa, moviliza y empuja permanentemente.

¿Cómo describiría su estilo?

No tengo un estilo. Pero mis compañerxs ceramistxs suelen decir: Me di cuenta que era tuyo porque es indígena :)

¿Qué es lo que le deja cada obra?

Amo el oficio, el recorrido desde el amasado del barro hasta la quema. Entonces mentiría si hablo de plenitud, o de descarga, placer de trabajo terminado. Quizás haya algo de eso pero más que nada, ganas de seguir haciendo.

¿A quién admira?

Admiro cualidades en las personas: la coherencia, la franqueza, la capacidad de transformación, la solidaridad, la valentía puesta en la lucha por una sociedad mejor y la capacidad de relacionarse desde lo constructivo. Vivo rodeada de personas con estas cualidades, así que admiro a muchas personas en muchos momentos.

¿Qué significa para usted el arte?

Es una necesidad humana básica no satisfecha. No creo que sea casual. El arte libera, sana, invita a cuestionar.

 

Algunos datos:

Es integrante de las Jornadas de Artes del Fuego. Escuela Municipal de Arte Cerámico, Santa Rosa, La Pampa, en el 2009, 2011 y 2013.

Expuso en “Arte en el HCD”. Honorable Concejo Deliberante de Santa Rosa, La Pampa. (2009).

Fue Capacitadora en las “VII Jornadas de Cerámica” Río Gallegos, Santa Cruz. (2010)

Expositora en Muestra de Taller Barreales “Culturas Chacosantiagueñas”. Estancia “La Malvina”, Santa Rosa, La Pampa. (2010).

Disertante en el 9° Simposio Internacional de Cerámica. Instituto Municipal de Cerámica de Avellaneda, Provincia de Buenos Aires. (2010).

Participante con el Taller Barreales de los “Barros Calchaquíes” San Carlos, Salta. (2012).

Participante en Muestra “Artes del Fuego”. Museo Provincial de Artes. Santa Rosa, La Pampa. (2014)

Primer Premio Alfarería, Salón Pampeano de Cerámica. (2014).

Expositora en muestras colectivas de profesores de la EMSAR en el Museo de Arte Provincial. (2014-2015-2016).

Expositora en muestra “Mujeres de arcilla roja”. Barreales (2016).

Expositora en “Algo nuevo, algo viejo, algo usado, algo mostrado”, junto a Bibiana González y Graciela Buffetti. Centro Cultural Medasur (2017).