miércoles 22 de noviembre del 2017

"Le doy batalla a mis sombras"

La palabra de Josefina Bravo, -esa que fluye en poesías y ensayos-, hoy se revela en "Las XV de Telón".

Simple, de sonrisa amplia y desbordante de entusiasmo, Josefina Bravo es una joven escritora que tomó contacto con la literatura desde muy pequeña, aunque se volcó a las letras de una manera más consciente y comprometida a principios del 2011, cuando comenzó el taller de escritura de Gabriela Stoppelman, al que continúa asistiendo al día de hoy. En el 2013 fue seleccionada por el Fondo Nacional de las Artes para hacer una capacitación en poesía. Editó su primer libro de poemas "Escalofriante de mí" en 2014. Desde el 2015 es parte del staff permanente de la revista digital El Anartista, donde participa con notas, entrevistas y es parte del equipo de corrección. Intenta aprovechar ese espacio para difundir las creaciones artísticas pampeanas. Ha participado del suplemento Caldenia del diario La Arena. Es una de las capacitadoras en el área de letras y comunicación del Plan Provincial de Capacitación Interdisciplinaria. Este año se desempeñó como jurado en la disciplina cuento en los Juegos Culturales Evita y dio talleres en la instancia provincial. Brindó recientemente un taller de máscaras para la Escuela de Tambores para la presentación de su evento "Danzadera" que tuvo lugar el 7 de octubre. También colabora en el guión y en la construcción de objetos para la obra teatral "Alta Rusticidad" que se presentará en noviembre para la Fiesta Provincial del Teatro, con la dirección de Carlos Piñero y la participación de varios artistas de Santa Rosa y Toay. El próximo 18 de octubre estará leyendo sus poemas en el ciclo Extramuros que organiza la APE y Casa de La Pampa en Capital Federal.

Dueña de un vuelo lírico muy particular, sus poemas se caracterizan por la creación de mundos ilusorios con una fuerte simbología de la naturaleza.  “tratan de la distancia con la llanura, con la tierra y el cielo de estos pagos. Otros temas que aparecen son el cuerpo, el espejo, el cuerpo mutante (por una sociedad que exige una estética). Y vuelve siempre el campo, la carneada, los caballos salvajes y el jinete que intenta domarlos.” , dice haciendo referencia a su poemario “Escalofriante de mi”.

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En esta nueva entrega de “Las XV” hacemos un pequeño viaje a su cocina literaria, su proceso escritural y preferencias poéticas y narrativas, como así también otros aspectos que nos permiten descubrir recodos inéditos de esta apasionada de la palabra, que irrumpió en la escena literaria pampeana, y a ritmo constante se consolida.

 
1. ¿Cuál es la rama en la que mejor se desenvuelve? ¿Por qué?
Me gusta mucho crear atmósferas. Por lo general, cuando algo me conmueve o me ofrece una experiencia de mucha intensidad, trato de pasarlo al papel con el deseo de que esa energía siga su curso y pueda mover a un otro.

2. ¿Y cuál la que más lo intriga y en la que le gustaría participar?
Me interesa mucho lo que puede decir el cuerpo sin necesidad del lenguaje. Lo que pasa en el teatro o en la danza, lo que transmite un cambio en el tono de voz. En algún lugar leí que el cuerpo es lo más cercano y lo más misterioso que existe (o algo así).

3. ¿Qué es lo que debe transmitir un artista?
En principio, su verdad. Pero también tiene que hacer del mundo un lugar más bello.

4. ¿Quién o quiénes son sus predilectos?
Uff… qué difícil. Todavía tengo tanto para ver, para escuchar y para leer. Por lo general, me obsesiono por épocas con distintos artistas. Todas las Alicias de Lewis Carroll me fascinan, lo que hace Liliana Bodoc es de otro planeta y, lo de Mario Ortiz, también. Me encanta Federico García Lorca. A Pizarnik, Olga Orozco, Escudero, y a García Márquez siempre vuelvo. También me gustan mucho María Negroni, Bustriazo Ortiz, Morisoli. Por nombrar algunos, y me quedo recontra corta... hay tantos buenos escritores y es tan misteriosa la forma en que algunos, de entre tantos, te conmueven. 

5. Fuera del Arte y la Cultura ¿cuál es su actividad fetiche?
Muchas. Distinguir sonidos y pensar cómo los diría con palabras. Por ejemplo: el crujir jugoso de una manzana al morderse o cómo cae el agua de la pava en una taza de té. Hago lo mismo con las texturas, con los olores y con lo que veo. Disfruto mucho de pasar por experiencias sensitivas para luego tratar de volcarlas al papel. Y, como me interesan las máscaras y siempre estoy entre esas lecturas o en procesos de construcción, veo –o busco- rostros en todos lados: en la corteza de los árboles, en las formas de las nubes, en los pliegues de una tela. Me pasa todo el tiempo y no deja de asombrarme. Pero creo que mi actividad fetiche por excelencia -en el sentido de culto- es estar en comunión con la naturaleza. Puedo pasar horas observando y sintiendo lo que el día o la noche me ofrecen. De ahí vienen algunas de las experiencias más intensas. Y unos cuantos poemas.

6. Si pudiera cambiar algo ¿qué sería?
Pobre mundo, diría Idea Vilariño. Tantas cosas cambiaría. Creo que si cada uno desde su lugar intentara ser mejor, se lograría mucho. Y también creo en la potencia del grupo, de hacer con otros.

7. ¿En qué época le gustaría vivir?
Estoy convencida de que estoy acá, ahora, por alguna razón.

8. ¿Cuál ha sido su mayor satisfacción?
Mi familia es lo más hermoso que me dio la vida. Y me he cruzado con gente maravillosa, algunos han seguido su camino y otros siguen acompañándome en este crecer y aprender constante.

9. ¿Qué cosas la inspiran o la ponen en positivo?
El amor sincero, la generosidad, la belleza del mundo, la intensidad que me transmite una creación artística.

10. ¿Y cuáles logran el efecto contrario?
La crueldad, la mezquindad, la soberbia, el narcisismo.

11. ¿Cómo le gustaría que la recordaran?
Como alguien que dio todo lo que tenía para dar.

12. ¿Cuáles son sus virtudes?
Me gustan las personas que aman, que luchan por algo, que son generosas. Trato de ir en esa dirección.

13. ¿A qué personalidad le gustaría parecerse?
Le doy batalla a mis sombras, con eso ya tengo suficiente.

14. ¿Por qué cosa dejaría todo?
No me imagino qué sería ese “todo”. No renuncio a lo que me hace crecer, ni a lo que me hace feliz.

15. ¿Cuál es el lema que sustenta su existencia?
Son dos:
1. La cuestión no es lo que te pasa, sino qué hacés con eso.
2. Todo lo que no se comparte, se pierde.  

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