jueves 15 de noviembre del 2018

EL CONVERSATORIO

De Pian chico que no encoje.

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Componer como ir amalgamando en un bastidor imaginario cada pedazo de idea hasta formar la “obra”. A su vez se reescribe, en cierta forma, cuando se presenta, cada vez.

Jugar con las palabras para que nazcan poemas, como jugar con las notas para ver crecer canciones. En ese lúdico devenir se basa la composición musical, simplificando la ecuación. Es ese juego libre en el que cada creador se inventa las reglas. ¿De un poema hacia una melodía, o es la música –primero- la que marca el ritmo de la letra? ¿Cuándo intuir que “ya está”? ¿Qué hay de cierto en que una obra la termina el “público”?

En esta sección intentaremos conocer y entender el proceso creativo que antecede a las canciones, pero también a las interpretaciones; porque un “cantante” o un “intérprete” realiza una “dramaturgia” de la canción, le agrega su visión, su color, su opinión: le da una tonalidad que la hace irrepetible, la transforma, la empuja a la adultez, la embellece. O la condena.

Pretendemos decodificar estos interrogantes con nuestros creadores, entendidos por quienes escriben e interpretan música. No es el objetivo desentrañar el misterio de la creación, pero si intentar entender el proceso creativo como una mixtura de inspiración y trabajo. Es por eso que convocamos a músicos pampeanos o con raigambre aquí para que nos ayuden.

Franco De Pian es el más chico de una ristra de hermanos artistas, algunos de ellos en el sentido macro de la palabra. Particularmente en la música, pero también en otras facetas que hacen a la “cultura”, su familia es sinónimo de buen gusto y delicadeza: la cocina, la joyería, talabartería, fotografía, escultura, cuchillería... la mayoría traídas desde la región del Véneto italiano por su padre Bepi y el tío Pablo.

Franco nació en Santa Rosa y desde pequeño esa influencia fue inevitable. Como también el influjo de la época en que le tocó pasar de niño a hombre. Sus dos hermanos inmediatamente mayores venían del “palo” rockero, así es que el boleto a la electricidad ya lo tenía comprado.

Esa personalidad que logra magnificar algo pequeño, casi imperceptible, en un maremágnum. Dueño de una aptitud natural para el histrionismo, pero también gracias a un espíritu emprendedor e inquieto, armó su primera banda cuando era adolescente, se llamó Lado B en la época de Rage Against the Machine, System of a Down, Rammstein. Sin desperdiciar otra cualidad que le vino desde el vientre, el Fran se hizo cargo del fierrito con cable y largó todo lo que tenía adentro, allá por el 2002.

Luego se trasladó a la urbe y cambió la historia. O mejor dicho, siguió.

En el 2006 comenzó a estudiar bajo, teoría musical, guitarra y batería con distintos maestros en Buenos Aires, entre los cuales se destacan Andrés Pellican, Leo Villagra y Rodrigo Gómez. En 2008 formó TESTA, un power trío imponente que en su década de vida grabó dos discos y realizó gran cantidad de presentaciones, no solo en La Pampa y Buenos Aires, si no en el resto de Argentina.

También ha participado y participa de otros proyectos tales como Las Carmelitas, Ohana, Zabo & TTFO y, más recientemente, en una singular propuesta denominada “Convidadores”.

Pero hace unos años, específicamente tres, De Pian chico se decantó por encaminar un camino solista, por supuesto que sin soslayar lo colectivo. Es así que logró parir entre agosto y diciembre del año pasado “Qore”, su disco. Según explica, se trata de un “cuestionamiento” a la vida cotidiana “con guiños electrónicos, guitarras acústicas, estribillos rockeros y letras simples.”

Este artista dinámico, resuelto y ambicioso encara esta entrevista con la misma fibra con que arremete con su música, que es lo mismo que decir, su vida.

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¿Cómo empieza su afición a la música?

Desde lo poético podría decir que comencé chiquito, escuchando a mis hermanos. Pero en primera persona fue a los 12 años, cuando me trajeron una guitarra para ver qué hacía.

¿El músico nace o se hace? ¿Por qué?

La música es un chip con el que venimos todos, pero vincularse con ella deviene de experiencias que nos sean agradables o interpelen grosso. Me encanta escuchar y conocer músicos que despertaron sus manos, pies, voces a una edad mayor. Existe mucho purismo del estilo “¿no agarraste un piano a los 10 años? entonces fuiste”. También me genera algo hermoso ver a los pequeños usando el instinto y vinculándose con instrumentos, dando a entender que viene con nosotros pero capaz sean los prejuicios y modelos mentales los que nos alejan de Ser-música.

¿Qué artistas han influido en su vida?

Spinetta , Masami Kurumada, Les Luthiers, Mel Brooks, Javier Malosetti, Zappa, Erykah Badu, Catalinatom, King Crimson, Noel Gallagher, Capusotto, Rodrigo Gomez, Natalia Lafourcade, Rage Against The Machine, Monty Python, Peter Gabriel, Café Tacvba, Tom Petty, Prince, Fernando Peña, entre otros.

¿Las musas existen? ¿En dónde encuentra inspiración?

*Suena “Carnaval de Brasil”*

Si, para mi existen, se encuentran en diálogo constante con los medios de producción, la disciplina demasiado estricta, los géneros musicales, todo aquello que busca estandarizar una idea. La inspiración sale de ese diálogo mencionado, son las nuevas variantes creativas que uno tiene en el día a día.

La industria musical jamás hubiese imaginado hace algunos años que existirían “plataformas” donde publicar.

¿Qué hay de bueno y de malo en Internet para la música y los músicos?

Yo entré por la ventana a la generación millenial, pero en ese momento de ebullición artística de la pre adolescencia internet ya estaba andando en mi casa (a kerosene obviamente). Compraba CDs pero flasheaba con Napster y el .mp3. Con el pasar de los años atestigüé la democratización de la música que brindó internet.

Como músico independiente viene siendo una gran mano porque las posibilidades de que te escuchen en otros lados ya no dependen de una compañía. No es mandatorio tener que endeudarte para pagar la replicación de 1000 discos, que en mi caso, la única vez que lo hicimos se nos llevó más de la mitad del presupuesto. Absurdo.

Honestamente no veo muchos puntos malos, tal vez con todo este tema del streaming se pierde la noción de poder tener los archivos en tu computadora. Dicen que te lo podés bajar pero en realidad, y hablando en términos ñoños, no tenés el archivo verdadero de ondas, sino que es un acceso directo que sólo funciona con la plataforma de streaming.

Por esta razón decidí sacar mi disco (y todos los que hice) primero en una página que permite la descarga en wav, mp3, etc. También está en streaming, porque tampoco voy a negar que los oídos estén yendo hacia ese lado. Sólo quiero seguir con la posibilidad de democratizar el contenido.

¿Cuáles son sus retos profesionales más inmediatos?

Seguir aprendiendo producción, tanto desde lo específicamente musical como de lo artístico en general. Llegar a entender qué sonido hay en la profundidad de mi inconsciente.

Describa el proceso creativo que desarrolla para llegar a una obra

Básicamente sigo impulsos mentales y hay tres objetos que sirven para bajar el boceto inicial: un grabadorcito, algún instrumento y un cuaderno. Puede partir de alguno de esos tres pero en algún momento la interacción entre ellos se da. Lo que sigue es pura selección natural.

¿Utiliza la tecnología? ¿De qué manera?

La tecnología puede venir en dos momentos: la lúdica y/o como detalle final. Salen cosas muy divertidas de ponerse a jugar con armonías y ritmos con sintetizadores o máquinas de ritmos. Son ideas que pueden pasarse a los instrumentos convencionales, pueden seguir en lo digital o directamente no prosperar.

También la tecnología puede dar una mano muy importante para terminar una idea, sumar otro timbre o posibilidad. Ya cuando abordamos los procesos técnicos de producción, grabación, mezcla, etcétera; ahí es fundamental también.

¿Cuál fue el consejo que le cambió la óptica?

“A Goro le ganás con patada alta”

¿Qué es lo mejor que ha hecho?

Seguir tocando

¿Qué canción le gustaría que fuera suya? ¿Por qué?

La verdad, un montón; pero en esta oportunidad diría que “Yo Miro Tu Amor” del Flaco Spinetta. La razón es que cerca de mis 16 mis oídos venían muy extranjerizados, no encontraba referentes nacionales del Rock. Pero un día escuché “Para Los Árboles” y fue un disco con el que me obsesioné durante años. Yo me encontraba ahí, era rockero pero con un groove que no venía sintiendo en otros artistas. En esa canción están los dos pilares con los cuales me identifico: Distorsión y acentuar la 2º y 4º negra.

¿El arte es una forma de hacer política? ¿En qué sentido?

Yo creo que está más vinculado con “lo” político que con “la” política; entiéndase el primer concepto como algo que nos atraviesa a todes y el segundo como una entidad vertical con la que nos toca convivir. Hasta la bajada más abstracta está atravesada por conocimientos, hábitos, lecturas, charlas, una cultura.

Entonces en base a esto tenemos niveles de consciencia de dar un mensaje que va desde una persona que expone y vive como piensa hasta otra que genera un alter ego cuyo mensaje está más difuso. Después queda toda la otra mitad, qué pasa con las personas que llegan a ese mensaje y lo cargan con sus propias subjetividades.

¿Con qué dupla compositiva se siente profundamente identificado?

Saborido - Capusotto

¿Cuál es la canción perfecta?

La mejor canción es la que viene.

¿Qué le gustaría que le preguntaran?

La pregunta anterior. La respuesta es mi idea de creación.

El disco solista de Franco De Pian está disponible en Spotify, Youtube e ITunes.

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