jueves 03 de diciembre del 2020

De otro pozo

pastel_cascara_de_papa.jpg
La sociedad literaria y del pastel de cáscara de papa de Guernsey

* Por Gisela Colombo

Si hay una película que definitivamente cruza literatura y cine es ésta que lleva un nombre irrecordable como aquél de “La increíble y triste historia de la cándida Eréndira y su abuela desalmada” de García Márquez.

Pero como en aquel caso la historia es simple. Ambas apuestan a quedar en la memoria por lo que cuentan y no por medio de un título rimbombante o excesivamente intelectual.

La sociedad literaria y del pastel de cáscara de papa de Guernsey es el título gracioso de la película que se explica porque así titularon Mary Anne Shaffer y Annie Barrows, las autoras a la novela que le dio origen al film. El libro es ya clásico y ha sido un gran éxito traducido a múltiples idiomas.

El film, disponible en Netflix, fue llevado a la pantalla por Mike Newel. Y debe su éxito a la construcción de una atmósfera muy cercana a la que se logra en palabras. Es, además de bello de verse, completamente verosímil en la ambientación, los vestuarios, etc. Pero la historia tiene de por sí una fuerza poética que atrae.

Se trata de la vida de Juliet Ashton, escritora joven, que logró cierto renombre y respeto. Una mujer joven y bella, con un futuro prometedor no sólo laboral sino también romántico. Novia de un hombre poderoso que la trata entre algodones, no parece ser amenazada por ningún peligro visible.

pastel2.jpg

Pero la llegada de una carta, entre la profusa correspondencia que recibe, desequilibra el escenario de su vida. El elemento disonante es, en efecto, la intromisión en su vida de una carta. Un tal Dawsey Adams le escribe como miembro de “la sociedad literaria y del pastel de papa”. Y le confiesa que en esas reuniones se ha leído un libro de Charles Lamb que le había pertenecido antes a la escritora. El hombre vive en Guernsey, mínima isla sobre el Canal de la Mancha, en tiempos de la postguerra. La isla guarda los efectos de una ocupación alemana onerosa, con el terror y la resistencia silenciosa de estos habitantes cuya rebeldía en este caso consiste en juntarse a comer lo poco que no les lograran saquear y a leer y compartir libros. Lejos de establecer las distancias entre el humilde Adams y una artista famosa, ella decide viajar a Guernsey y conocer al grupo que compone la sociedad. Y lo hace con el secreto propósito de escribir sobre ellos.

Mientras tanto, el matrimonio con su novio, que en principio parece inminente, debe esperar. En el ínterin, como no podía ser de otro modo, en el género de la comedia romántica, Dawsey va conquistándola con su simpleza y emotividad. Y la historia de la desaparición de una de las integrantes mantiene atada a Juliet con la cuerda del afán por saber, por descubrir la verdad. Lo cual redunda en el tiempo necesario para no poder detener esa pasión.

Queda al espectador completar la historia y descubrir qué es eso del Pastel de cáscara de papa.
Una propuesta agradable para una tarde de descanso y la invitación a leer este texto tierno y subjetivo, aunque cargado de historia.