domingo 11 de abril del 2021

DE OTRO POZO

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Arenas movedizas

* Por Gisela Colombo

Entre las ventajas de la globalización está la posibilidad de acceder a la televisión del mundo entero. Seleccionadas por su calidad o por la popularidad de sus argumentos, actores o directores, las ficciones televisivas de tierras lejanas se traducen y ofrecen en plataformas de streaming. Ése fue el caso de “Arenas movedizas”, una producción sueca que sondea el crimen colectivo –ya tristemente clásico– donde tanto víctima como victimarios son adolescentes en un escenario escolar. La miniserie de seis episodios está basada en un libro del mismo nombre publicado en 2016, y cuya autora es Malin Persson Giolito.

Maja Norberg (Hanna Ardéhn) es una jovencita que sufre algunos cambios cuando comienza a salir con Sebastian Fagerman (Félix Sandman), el hijo de una familia rica, que lleva más que la vida de un estudiante, la de un dandy. Pronto la nueva parejita estará en un yate lujoso, atravesando el Mediterráneo. Es entonces cuando arrancan los excesos y la protagonista va perdiendo el control de su vida. La peripecia corona con un tiroteo dentro del aula del colegio al que ambos asisten. Las primeras escenas, no obstante,muestran a Maja siendo detenida. La estructura con que se narra es la convencional para el género policial. Se parte del delito para luego ir hacia atrás en las circunstancias, las motivaciones y, en fin, las causas del crimen.

El resto describe el periodo previo al juicio en el que será juzgada Maja; y por supuesto, esa resolución. Conviven en el relato dos tiempos, el que evoca el recuerdo, que llegando al momento de los crímenes está bloqueado parcialmente en la memoria de la protagonista por obra del trauma. Aunque se irá restableciendo poco a poco.

Y el otro es el presente en el que la acusada pasa las horas muertas en su celda, un sopor interrumpido por alguna salida al patio, los encuentros con el abogado y las audiencias con la fiscal. Con el correr de los días, la protagonista –amén del vértigo que le genera– accede a participar de la reconstrucción in situ del episodio del tiroteo y lo hace especialmente por una cuestión de dignidad, de necesidad de comprender y conocer lo que ha olvidado. En efecto, el ejercicio resulta un acto de memoria. Y sirve, contrariamente a lo esperado, a la resolución del conflicto durante el juicio.

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Creada por Pontus Edgren y Martina Håkansson, participa también la autora del libro en la producción.

Si algo tiene de excelente la miniserie es el desarrollo de los hechos que ocurren en el tribunal durante el juicio.

En suma, una muy buena tira policial, un muy buen guión que atrapa, y un resultado muy satisfactorio. Lo único que quizá sea objetable es cierta lentitud en el primer capítulo, que habrá que vencer para acceder a aquello que es absolutamente recomendable.