De otro pozo: "El irlandés"

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El irlandés, el poder desde la perspectiva de un gangster

* Por Gisela Colombo

En los últimos días se ha estrenado una película que generó gran expectativa. El motivo es que el contrato entre la productora Netflix y los realizadores supuso una mínima distribución en salas de cine. Y, en cambio, el hito fundamental habría de ser el estreno en la plataforma de streaming. No es solo eso, naturalmente…

¿Su director? Nada menos que Martin Scorcese, consagradísimo realizador que se luce en este caso por encima incluso de lo acostumbrado.

¿Los actores? Robert De Niro, Al Pacino y Joe Pesci. ¿Hace falta más para entusiasmarnos? Quizá sí podríamos adelantar el tema: se trata de una travesía por los caminos del hampa, de la corrupción sindical, judicial y hasta ejecutiva del gobierno de EEUU, enredado todo en una rasta difícil de desenmarañar. Mafiosos, uno de los temas vitales de Scorcese, se mezclan con un Boby Kennedy, Jimmy Hoffa y una serie larga de segundas líneas en los distintos poderes del Estado y de la sociedad.

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Nada podrá mejorar esta promesa, es cierto. Sin embargo, no parece justo olvidar, precisamente en esta columna, al libro que le dio origen.

Charles Brandt es el autor de un libro del que partió Zillian para construir el guión. Se trata de “I Heard You Paint Houses” (“Oí que pintas casas”, frase con la que en ese ámbito se referían al oficio de matar gente salpicando de sangre las paredes). Brandt es un ex fiscal de la justicia neoyorkina que dedicó más de cinco años a entrevistarse con el protagonista de su libro, Frank Sheeran, ‘el irlandés’.

En rigor, el autor ha contado en diversas entrevistas que una vez retirado de la justicia comenzó a visitar a Sheeran, que estaba preso por ese entonces, y poco a poco lo convenció de que tuvieran una charla en torno de su vida mientras era custodio de Hoffa, el sindicalista célebre del gremio de los camioneros. Esas conversaciones se detuvieron en un momento porque el entrevistado se negó a seguir la confesión mientras Russell Bufalino, otro mafioso que conectó a Hoffa con Sheeran, permaneciera vivo. Bufalino (Joe Pesci, en el film) es quien le encomienda una parte de los crímenes que comete Sheeran.

Tres años más tarde el escritor y Frank Sheeran retoman la relación. Gracias a la gran experiencia profesional que posee Brandt en interrogatorios, sabemos que había en el hombre un interés especial por narrar los hechos de esos tiempos. Como si fuera una necesidad espiritual. Es entonces cuando el autor infiere que su interlocutor es responsable también de la muerte de Hoffa. Desde el reposo de un geriátrico y devenido en un anciano que parece inofensivo, la mano derecha del sindicalista, reconoce haber sido el asesino de treinta y dos personas entre las que se cuenta su propio jefe Jimmy Hoffa.

Estos datos sobre la construcción del texto original, contra todo pronóstico, suman también al interés de una película que está increíblemente bien filmada y excelentemente actuada. Eso, además de relatar sucesos de lo más atractivos, que se rubrican con la fórmula infalible de “basada en hechos reales”. La historia del poder, donde no se omite ni la invasión a la Bahía de Cochinos ni la muerte de Kennedy, se da cita en estas tres horas y media que se vuelan como si fueran noventa minutos.