viernes 29 de mayo del 2020

“Nunca dejes de soñar” inaugura en la Alianza Francesa

En el marco del Día Internacional de la Mujer, la Alianza Francesa de Santa Rosa presenta la muestra “Nunca dejes de soñar” de Silvina Muzio, en cuyas obras la artista plasma su mirada aguda pero esperanzadora sobre la violencia de género.

muzio1

La apertura de la exposición tendrá lugar el viernes 10 de marzo a las 20horas. en Hilario Lagos 67 de Santa Rosa. Luego la muestra podrá ser visitada de lunes a viernes de 18 a 20hs.

Sobre la expositora

Silvina Inés Muzio. Nació en CABA. En el año 2004, se radicó en La Pampa y comenzó a incursionar en el área de la pintura, siendo el paisaje pampeano su gran motivación. Realizó sus primera obras al óleo, actualmente trabaja con acrílico y técnicas mixtas. Sus series van de lo figurativo a lo abstracto. Realizó exposiciones en Buenos Aires y en La Pampa; también ha desarrollado escenografías.

La muestra Violencia en la mujer surge con el propósito de sensibilizar a los espectadores sobre esta problemática. Hacer visible el dolor y el sufrimiento ayuda a entender el flagelo y la enajenación que vivencia cotidianamente la persona que padece violencia, sea ésta simbólica, espiritual, física, psíquica.

La circularidad de la relación, el encierro, el silencio, el ocultamiento, la negatividad de la situación, la destrucción de la autoestima, el miedo, la imagen desdibujada de si misma, la pérdida de sentido de vida, son algunos de los ingredientes de un cóctel que se hace letal si la persona no encuentra la salida.

Esta recorrida direccionada por la gradualidad de imágenes de lo abstracto a lo figurativo intenta tan sólo transparentar los grados de violencia. El vientre materno, representado por el círculo, pone de manifiesto las sensaciones y sentimientos de la mujer en tanto desesperación y desgarro de su anhelo de vida. Atrapada en la peor agonía puede sucumbir o bien renacer a la vida.

 

REGRESO María Eva Ares

extraído del libro La mujer maltratada Graciela B. Ferreira

Regreso del dolor hacia la vida,

a un lento renacer casi olvidado,

a dar el corazón sin ser herida

y el cuerpo ni humillado ni golpeado.

 

Regreso hacia la paz de un nuevo día,

al tibio surco abierto ya sembrado,

donde echarán raíces los simientes

que beberán del sol en el verano.

 

Regreso de la nada siendo todo

y ya no tengo miedo ni hace frío,

y bebo con el ansia de los cardos

la savia de la tierra y su rocío.

muzio2