lunes 26 de junio del 2017

El novio de Tina Turner y otros peces

Germán Vachino vuelve a Santa Rosa con una muestra que es a la vez un cambio de soporte en su atrapante trabajo con las tintas.

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La técnica de “La Cobra de Detroit” es simple, pero efectiva: se induce la energía hacia el centro del ser y ésta es descargada por medio de un largo, interminable brazo, utilizando los extremos nerviosos de los dedos como pulverizadores. Dura lo que dura un estertor; como un chispazo. O mejor dicho, como un fogonazo. A no confiarse! el resuello posterior es muy breve, porque ahí está otra vez el estiletazo. La repetición –aguijoneante- lleva a un knock out técnico seguro, por demolición.

Así, con sus maderas recuperadas para la causa, sus caras y los peces, irrumpe Germán Francisco Vachino, “La Cobra de Detroit”.

Prepotente, invita a otro joint el viernes 9 de junio a las 20 horas, como quien “invita” a pelear atrás de las vías. Y murmura, jeta torcida, pecho inflado y brazos en jarra: “no me aguantan ni un round” en el ring de la Alianza Francesa, Hilario Lagos 67 de Santa Rosa, La Pampa.

Promete que será una jornada maravillosa, en la que no faltará ninguna historia para contar, con los muros como testigos, a todo color de tintas en una velada que ha dado en llamarse “El novio de Tina Turner y otros peces”.

Germán Vachino es un artista “inusual”: autodidacta, intuitivo, empático hacia el espectador, busca la minuciosidad, el detalle aparentemente nimio, y de allí parte, hace un mundo. Literatura y tinta. Últimamente ha incursionado en los grandes formatos y particularmente esta exposición está direccionada a la madera como soporte y las caras y peces como motivo, pero siguiendo con esa línea de fábrica, la que viene trabajando desde el comienzo.

Nació en Bahía Blanca en 1972, pero es pampeano de crianza y por idiosincrasia. Actualmente vive en Tigre, provincia de Buenos Aires, pero su relación con La Pampa sigue siendo sumamente estrecha, tanto profesional como afectivamente hablando.

Por intermedio de sus representantes invita a todo aquel que guste pasar un grato momento con el arte y la charla a acercarse a la Alianza Francesa de Santa Rosa. A ver quién le moja la oreja. El árbitro será el vino.

(L.G.)