miércoles 22 de noviembre del 2017

Arte, diseño y contracultura

Ricardo Cohen brindó una charla magistral en el marco de la Segunda Edición de la Semana del Diseño en La Pampa.

Entre las múltiples, variadas y muy buenas actividades propuestas en la Semana del Diseño, quizás la más “apta para todo público” fue la charla de Rocambole, desarrollada el jueves 26 a las 20 horas en el auditorio del Medasur.

Ricardo Cohen, tal su verdadero nombre, es un referente no sólo en el mundo del diseño gráfico, si no, y sobre todo, en la mística rockera: es quién dotó de imagen al grupo Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota.

La conferencia llevó –formalmente- por título “Arte, Diseño y Contracultura”. Y decimos formalmente porque en la realidad fue una charla muy amena con el artista oriundo de La Plata, quien literalmente ametralló a la colmada audiencia con una batería de conceptos, no ya sólo de diseño, si no de cuestiones que tienen más que ver con un compromiso social de artista. “Los diseñadores van a dominar el mundo”, dijo ni bien arrancaba “y dentro de un rato voy a explicar porqué”.

Cohen fue el encargado de las tapas de los discos de Los Redondos, pero no sólo eso, fue también el responsable de crear esa iconografía tan grande y fuerte que completó el sentido lírico y musical de una de las bandas de rock más importantes de la Argentina. En el anecdotario quedará cómo es que Rocambole creó y realizó la imagen más fuerte, la del esclavo rompiendo las cadenas, la que ilustró en furioso blanco, negro y rojo el disco Oktubre, el segundo, editado en 1986.Rocambole03.jpg

Cohen se encontraba circunstancialmente en Capital Federal, donde residían el resto de los integrantes, quienes habían conseguido una fecha para tocar, pero necesitaban realizar un aviso para publicitar el show en un periódico. No había tiempo, la hora de cierre para recibir el anuncio estaba cerca, a un par de horas.

Sin sus elementos de trabajo, el director artístico compró una cartulina negra y un lápiz corrector blanco y recurrió a la memoria: en los días previos había estado estudiando una fotografía que ilustraba una noticia en la cual un preso había sido recapturado en los Estados Unidos. Las autoridades lo mostraron a la prensa encadenado, con un grillete alrededor del cuello tirado por una gruesa cadena, casi como si se tratara de un animal.

En ese mecanismo de percutir lo políticamente correcto, disparó: “El arte no es privilegiado por la Educación, por la escuela. La Educación no nos prepara para la imagen, cuando hoy es fundamental. Así mismo el bombardeo de imágenes al que estamos sometidos es esencialmente de consumo e ideológico, y no tenemos la educación necesaria para ser críticos sobre esto”.

En otro tramo se refirió al rol de los encargados de la imagen y el concepto en la sociedad actual. “No creo en el diseñador como servicio, no tenemos que hacer caso al cliente, quien nunca tiene la razón. El diseñador debe proponer, porque el cliente no sabe lo que quiere; sabe más o menos que quiere algo, solamente. Considero al diseño como un elemento social de mejoramiento de la vida”.

Cohen también presentó su libro, justamente llamado “Rocambole: arte, diseño y contracultura”, en el que se incluyen bocetos de trabajos que luego se convirtieron en legendarios, ilustraciones de maquetas que realizó para los Redondos y otros elementos que hacen a la cocina de este excelente y referente artista visual.

(L.G.)