martes 11 de diciembre del 2018

Simplifican trámite para circular obras de arte

La iniciativa busca fomentar la circulación de arte argentino por el mundo y generar oportunidades para fortalecer el mercado del arte y, por lo tanto, para sus actores.

obras arte

El Ministerio de Cultura de la Nación anunció que fue aprobada la modificación de la ley 24.633 de “Circulación internacional de obras de arte”. Esta nueva normativa simplifica los trámites de exportación de obras para artistas, galeristas y coleccionistas, con el objetivo de fortalecer el mercado de arte y facilitar la circulación por el mundo de la obra de los artistas. La nueva modalidad entrara en vigencia en los próximos días, luego de su reglamentación.

¿Qué cambia?
Se simplifica la manera de circular obras de arte por el mundo. A partir de esta iniciativa, sólo hará falta realizar un Aviso de Exportación para obra de artistas vivos o fallecidos hasta hace 50 años. Ese trámite online, realizado a través de Trámites a Distancia, alcanza para poder sacar la obra del país. Artistas, galeristas o turistas podrán de este modo viajar con obras en concepto de equipaje acompañado, cumpliendo como único trámite con el correspondiente aviso en el Ministerio de Cultura.

Por otro lado, las obras que requieran licencia de exportación, pertenecientes a artistas fallecidos hace más de 50 años, desconocidos o anónimos, podrán tramitar una licencia ante el Ministerio de Cultura de la Nación que se obtendrá en un máximo en 48 horas, siempre que no haya observaciones formales o técnicas.

¿Cómo era antes?
Una vez tramitado el permiso para exportar obra de manera online o presencial, el interesado -un artista, un galerista o un turista, por ejemplo- debía hacer aprobar la salida de esa obra en las oficinas de Aduana en el Aeropuerto de Ezeiza, aún si su partida del país iba a ser desde otro aeropuerto del país, y ese trámite debía realizarse al menos 72 horas antes del viaje, sólo de lunes a viernes.

Esto generaba que, por ejemplo, si un artista cordobés viajaba con sus obras a Berlín, debía estar en Buenos Aires al menos tres días antes de su viaje. Si un turista compraba una obra un viernes y regresaba a su país un domingo, no podía llevarse la obra adquirida y tenía que recurrir a un despachante de aduana. El resultado era que los costos de la circulación internacional de obras de arte se elevaran por la burocracia que conllevaba.