lunes 20 de noviembre del 2017

Sombra y Arenas

Hace 44 años hacía su primera presentación uno de los grupos folklóricos más emblemáticos de la provincia. Rememoramos ese hito con una crónica viva.

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Dos jóvenes músicos se disponen hoy a cambiar la historia del acervo regional pampeano al presentarse por primera vez en el salón de actos del Colegio Nacional.

Delfor Sombra y Cacho Arenas, de ellos se trata, vienen puliendo la idea de conformar una nueva agrupación folklórica, durante largas noches de guitarreada en el mítico “Temple del Diablo”, la peña cultural enclavada en la esquina de las calles Centeno y Don Bosco, en Santa Rosa.

El entusiasmo, pero principalmente el ensayo y la pulcritud en la preparación del repertorio, desembocará en que un 26 de octubre de 1973 estos cantores y guitarreros den su primer concierto, organizado por el centro de estudiantes del Colegio Nacional.

Las canciones, prácticamente todas las que tocarán, tienen el destino sellado de convertirse en clásicos de cancionero pampeano.

El conjunto tiene la fuerza y el compromiso suficiente para difundir las obras de los músicos y poetas de La Pampa, además de algunas composiciones que los mismos Arenas y Sombra han realizado. Líricas de quienes se convertirán en referentes para varias generaciones, como Julio Domínguez “El Bardino”, Edgar Morisoli y Juan Carlos Bustriazo Ortiz, y músicas de José Gerardo Molina, Humberto Urquiza o Guillermo Mareque, se amalgamarán para conformar un repertorio ejecutado de forma excelente, con voces y guitarras, nada más.

Es un momento inmejorable que disparará a la música pampeana a la popularidad. Dentro de un año el Dúo Sombrarena grabará “Voces de la Patria Baja” en los estudios Ion, su primer y único material discográfico, y se sucederán cantidad de actuaciones dentro y fuera de la provincia.

Más adelante en el tiempo, cuando el clima político comience a oscurecerse en el país, el dúo dará su último concierto en Colonia Barón, el 3 de mayo de 1975. A partir de allí Sombra escapará de la dictadura hacia México, donde integrará “Sanampay” y se convertirá en músico de Alfredo Zitarrosa.

Cacho se quedará en Argentina, donde construirá su carrera solista y, ya en la década del ’80, conformará la Agrupación Pampeana “Confluencia”, otro alto hito en la historia musical de la provincia.

(L.G.)