domingo 23 de septiembre del 2018

Lucas Heredia presenta “Sinfín” junto a su banda

El músico cordobés regresará a Santa Rosa luego de 3 años en el marco del ciclo de cantautores “Para erizar la piel”.

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El artista presentará oficialmente su cuarto disco de estudio titulado “Sinfín” el próximo sábado 5 de mayo a las 21.30 horas en El Social Barclub.

En el concierto estará acompañado por su banda, integrada por Gastón Testa en teclados y coros, Nacho Ramia en bajo, Vicky Nycz en coros y viola y Exequiel García en batería y percusión.

La música local estará protagonizada por el trío Skunk Groove, de reciente formación en Santa Rosa e integrado por reconocidos músicos de la ciudad. La banda está formada por Chelo Porcel en guitarra, Willy Vlek en bajo y Marcos D’Atri en batería. Ellos serán los encargados de dar inicio a una noche que dará que hablar.

Las entradas tienen un valor de 150 pesos anticipadas y 200 pesos en puerta y pueden conseguirse en Fahrenheit Libros (9 de Julio 56).

El show, gestionado de forma independiente por Yo cReo – producciones, cuenta con el auspicio de la Secretaría de Cultura y Subsecretaría de Juventud de La Pampa, UPCN La Pampa, Tres Empanadas, Viandas Caseras, La Arena, Radio Noticias, Fahrenheit Libros, Veterinaria Bio Vet y 440 Garage.

Luego de su intensa gira europea, Lucas Heredia se apresta junto a su banda a presentar “Sinfín”, su nuevo material discográfico. El evento se enmarca en  una gira nacional que encontrará a Heredia y su banda tocando en Córdoba, Buenos Aires, La Plata, Rosario, Villa María, Resistencia, Corrientes, Tucuman, Salta,  Trelew y Santa Fe entre otras ciudades durante el 2018.

El cuarto disco de Lucas Heredia, heredero de “Adentro Hay un Jardín”, “Luz de Cerca” y “Puentes Invisibles”, es un conjunto de trece canciones de su propia autoría que fueron íntegramente grabadas, arregladas, producidas e interpretadas por Heredia quien además de cantar y grabar todas las guitarras se lanzó a arreglar y grabar pianos, voces, percusiones, charango y otros implementos.
 
El disco, fue maquetado en el estudio personal de Heredia, grabado y mezclado en 1961 por Pablo Granja y masterizado en Maya Estudios, todo en la ciudad de Córdoba. El CD cuenta con la participación especial del cantautor rosarino Julián Venegas que aporta su guitarra y su voz en dos canciones y del gran Jorge Fandermole, cantando una canción de Heredia. Participa también como invitado el poeta cordobés Gustavo Bustillo quien suma su prosa y su gran calidad como recitador a Sinfín. El arte de tapa es una obra de Lucas Heredia y el arte gráfico estuvo a cargo de José Lezcano.
 
Sinfín es un disco de sonoridad acústica que fusiona sonoridades del Río de La Plata, el jazz, el folklore argentino, la trova, en melodías que remiten a Spinetta, García y Páez, pero desde una impronta que siempre se apuntala en la dinámica poética y melódica de la canción como en una especie de world music a la mano de un juglar con serias urgencias de decir desde la sinceridad más plena de su humanidad.
 
Un disco donde el artista tomó la decisión de ser productor artístico integral para buscar los arreglos y además interpretar todos los instrumentos, muchos de ellos por primera vez de manera profesional como el piano, charango, percusión, vibrafón, rohdes, hammond, en la idea de que en esa soledad el juego del niño que canta en su máxima pureza y simpleza pueda sonar y así evitar cualquier elemento que trastoque esa intimidad desde donde habla el alma.


 
Sinfín en primera persona
Por Lucas Heredia
 
“Aventurado a las manos más niño de mi alma es que aparece este “Sinfín”. Un conjunto de canciones como prueba de que ese ciclo infinito de pistas donde se manifiesta la vida para justificar la existencia verdadera por sobre lo visible para los ojos educados por las reglas del lenguaje. Explorar la razón de decir desde el principio. Volver al juego, a la intimidad de la composición desde la intuición en total soledad pero a la vez en total conexión con el conjunto que empuja desde el inconsciente colectivo para sublimar en canciones y salir al ruedo de una fe construida entre y para todos.
 
Trece canciones que fueron compuestas, arregladas e interpretadas todas por mi , donde inauguro experiencias sobre instrumentos que nunca toqué antes como el piano, charango, percusión, teclados entre otros. Todo desde la libertad que permite la experiencia directa sin proceso ordenado por el estudio, a diferencia de la guitarra y la voz que fueron lugares instruidos.
 
De esa manera el disco suena a intuición, a niño jugando, lugares que destilan frescura y formas nuevas que no iban a aparecer desde otro lugar. Hasta me animé a pintar la tapa. Un árbol. (En un árbol de moras de mi casa natal en barrio General Bustos, empecé a cantar a los cuatro. Es el primer recuerdo que tengo del inicio de sonar. Desde entonces no paro de dibujar árboles cada vez que anda un lápiz suelto en borradores, servilletas y rincones de cuadernos. Es como un reflejo de la mano. Cuando un día casi dejo de hacer música ese recuerdo fulgurante me salvó de no cantar más. Creo que es el rostro de mi voz. Este disco es esa vuelta que se repite una y mil veces. Adentro mío, adentro de todos cada vez que volvemos a buscar a que vinimos a este mundo).
 
La palabra asciende desde otra construcción poética, más profunda, atemporal y franca. Otro lugar común más indispensable de la mirada. Creo que es un disco que define por primera una cosmovisión y empieza a delinear los caminos de un paisaje desde y para siempre.
 
Cuenta con la participación inmensa de Jorge Fandermole, cancionista supremo y referencia y razón de hacer en esa forma musical tan virtuosa como la canción. Una felicidad que me conmueve cada vez que la escucho (Hijos de la flor). También ahí recita Gustavo Bustillo, otro gigante de la poesía desde Córdoba y a quien le debo el amor por esa herramienta libertaria.
 
Otro que participa con su voz es Julián Vengas en el tema “Atrapa sueño” hermano del alma y maravilloso compositor rosarino con quien grabamos el disco anterior “Puentes Invisibles”. Esa canción es un diálogo con ese hermoso encuentro.
 
Otra participación indispensable es la de Victoria Nycz, compañera de la vida que suena con su viola en “Razón de mañana”
 
Creo que cada disco anterior, cada encuentro y paso por este camino de andar buscando para iluminar la existencia se fueron conjugando como rompecabezas para este último trabajo.
Certeza de andar y madurar con toda la historia encima y todos los que vienen conmigo en cada música. El amor andando en los días y sonando”.