jueves 21 de febrero del 2019

Thrash metal para Todos

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Anclas y HellAsador se reúnen en una simple pero efectiva fórmula: tocar en un recital.

Este anuncio podría titularse “Dos potencias se saludan”, “Cumbre thrashera”, “reunión de havysaurios” o simplemente “Recital de Rock”.

Y es que el thrash metal fue uno de los primeros –si no el primer- subgénero del metal y el puntapié inicial en la pera del metal extremo. Generalmente sus adeptos –músicos, perodistas especializados, cultores y fanáticos- provienen de la generación de los ’80, donde se popularizó mundialmente, pero es una música tan buena, enérgica y juvenil, que desde aquella época ha atrapado a generaciones y generaciones de pibes rockeros.

Esencialmente es un cruce entre el heavy metal tradicional y el hardcore, con toques rápidos y furiosos, melodías simples y cáusticas, solos de guitarra atonales y sorprendentes, y letras que encaran en forma directa la temática a tratar. Esta puede estar relacionada con problemas sociales y políticos, cuestiones cotidianas y pesares, o temáticas de amores y desamores, generalmente retratados con buenas dosis de humor, incluso negro.

Hay dos bandas exponentes de esta estimulante música en la ciudad que estaban condenadas a juntarse alguna vez: hay miembros de Anclas (foto) y HellAsador que vienen batallando hace rato.

“Anclas surge cuando con Fernando (Oppezzo) decidimos armar algo juntos. Hemos compartido durante más de 20 años muchos escenarios tocando en diferentes bandas, y ésta vez decidimos encarar algo juntos”, cuenta Darío Trinak, El Alemán.

Esto sucedió durante el 2017 y el resultado es un conjunto de thrash alternativo que tiene en su haber un disco demo con cuatro temas: Imperfección, Recuperarse, Voy por más y Lejos de mi. Además, recientemente, realizaron un logrado videoclip de la canción “Imperfección”, filmado en el abandonado Molino Wernes, estación de Trenes y Vías del Ferrocarril de Santa Rosa.

la alineación es la siguiente: Fernando Oppezzo y Darío “Alemán” Trinak guitarras y voces, Matías Aristoy en bajo (reemplazando temporalmente a Pablo Hernández), e Iván Aristoy en batería.

Así como las letras y las composiciones suelen ser generalmente simples y efectivas, también lo es la ambición de la banda. Fernando lo explica así: “El objetivo de la banda es de relacionarse e intercambiar fechas con bandas del interior”.

El caso de HellAsador tiene similitudes y algunos puntos diferentes.

Diego Moneo (batería) es un exponente de la segunda ola de “jevis” santarroseños y ha participado de innumerables proyectos del género y de otros estilos. Guillermo Chiodi, a cargo de las voces y animación, si bien se “destapó” con HellAsador, es un fanático de la primera hora y aquí conjuga sus dos pasiones –al menos en el nombre-: la vocalización de canciones metálicas y la manipulación de carne para el consumo humano, ya que –como le gusta presentarse- es “asador profesional”. La banda se completa con dos entusiastas muchachos, músicos y amigos: Facundo Álvarez en bajo y Emanuel Meringer en guitarra.

El Chiodi le contó hace un tiempo a Telón Pampeano en esta nota que en este año que recién comienza “nos ocuparemos de grabar la mayor cantidad de temas que podamos a la vez que nos pondremos a componer nuevas canciones para ir acrecentando la lista y darle machaque a nuestra propuesta”.

La cumbre se producirá este viernes 1 de febrero en Jake al Rey, Alsina 43 de Santa Rosa.