martes 01 de diciembre del 2020

“Lo esencial de un artista es la identidad y autenticidad”

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La joven y talentosa intérprete de guitarra Aixa Alejandra Aguirre participará una vez más del Festival “Guitarras del Mundo” que comienza mañana.

Este año se realizará de forma virtual, entre el 9 y el 22 de noviembre, y contará con la participación de casi 100 guitarristas de todo el mundo. Los conciertos se transmitirán siempre a las 19 h, del 9 al 15 de noviembre vía Facebook y YouTube del Ministerio de Cultura de la Nación, y del 15 al 22 por Radio Nacional y la TV Pública.

Telón Pampeano conversó con la talentosa guitarrista pampeana acerca este acontecimiento, y sobre sus inicios y su apasionada dedicación tanto a la guitarra como al violín.

- ¿Pensaste alguna vez en dedicarte a otra cosa que no fuera tocar un instrumento musical?
Siempre supe que la música y los instrumentos que he elegido me iban a acompañar toda la vida porque así lo siento y porque he invertido mucho desde muy chica pero si, en dos instancias quise incursionar en otro ámbito y la vida y la voz interna de uno, que tironea y tironea hacía lo que uno más desea me volvió a abocar de lleno a la música.

- ¿Qué fue lo que te cautivó de la guitarra?
En mí casa siempre sonaba la guitarra de mí papa y la voz de mí mama. De chica solía decir "yo lloro cuando cantan con la guitarra" supongo que esa afinidad y feeling con el instrumento se siente simplemente, también que además me encantaba escuchar las obras pampeanas.

- ¿Seguís tocando también el violín en la actualidad?
Por supuesto que sí. Creo que al violín le he invertido mucho más. Y no por una cuestión de gustos -porque ambos son igualmente importantes para mí- sino porque creo que el violín es un instrumento muy demandante. Quizás también porque el abordaje del camino de ambos instrumentos fue distinto. El violín siempre lo estudié con maestros que han estudiado toda la vida la técnica en su profundidad. Y es una exigencia distinta: el violín te obliga a una profunda introspección. Por el esfuerzo que implica, las cosas no se sostienen en el tiempo meramente porque te gusten, tiene que haber una base más sólida por dentro. Asimismo, el camino del violín me ha aportado infinidad de cosas de extrema valía para mí. Actualmente sigo tomando clases virtuales con mi maestro Mariano Farro.

- Tu despertar musical vino de la mano de tu padre y maestro, Julio Argentino Aguirre. ¿Cómo ha sido esa experiencia y constante aprendizaje?
La iniciativa de aprender la tuve yo, el interés fue libre y espontáneo. Mi papá comenzó enseñándome cuestiones básicas de la mano derecha, arpegios y tremolo y ya después comencé a aprender obras, que era lo que más me interesaba. El método era, él con su guitarra, yo con la mía y tocaba de a fragmentos medio largos y yo tenía que memorizar auditivamente el ritmo y visualmente los acordes y los arpegios de la mano derecha. Mientras yo memorizaba el fragmento él se hacía el mate y desde la cocina por ahí sonaba "No! Está mal el bajo" y de esa manera fui aprendiendo las obras pampeanas, tanto compuestas por él como también de Guillermo Mareque, del Bardino, de Paulino Ortellado, etc y a su vez fui ejerciendo sin proponérmelo la guitarra como solista. Actualmente, antes de la pandemia, viajaba a Buenos Aires todos los meses a tomar clases con mi maestro de violín y de paso nos juntábamos en su trabajo, y con una sola guitarra para los dos aún me seguía pasando obras.

- ¿Quiénes son tus referentes?
Particularmente de lo que yo hago, mi padre, Paulino y los Santa Juliana. Acá en La Pampa tenemos muy buenos guitarristas: Ernesto del viso, Cachín Palomeque, Julito Ortiz, Rubén Ortellado y varios más. Después por supuesto Juan Falú, Eduardo Falú, Yupanqui, Carlos Martinez, Carlos Moscardini, Quique Sinesi, etc.

- ¿Cómo definirías tu estilo?
Yo me considero como una intérprete de la música pampeana, del folclore.
Aunque también toco mucha otra música, desde clásico, o algo más melódico y hasta un poquito de flamenco que me fascina como Vicente u obras de Quique Sinesi, Carlos Moscardini, Cianferoni, la última obra que saque es una de Yamandu Costa (que todos ellos estarán en Guitarras del mundo).

- ¿Qué es lo más complicado de tocar una guitarra?
Obviando las cuestiones técnicas que se trabajan con estudio. Ser uno mismo en el escenario, quizás, el despojo. Y para mí lo esencial de un artista es la identidad, autenticidad, conectar con lo que está haciendo, transmitir y bueno, estas cosas se buscan o se moldean con el tiempo y con un trabajo que sobre todo es más bien introspectivo.

- ¿Cómo vivís esta posibilidad de volver a participar, siendo tan joven, del festival “Guitarras del mundo”?
Con mucho agradecimiento. Y me siento muy feliz, honrada de poder participar junto a muchos guitarristas a quienes estimo, a quienes los escucho habitualmente y saco muchas de sus composiciones y que son unos genios totales.

- ¿Cuáles son tus proyectos futuros?
Por lo pronto seguir invirtiendo en los proyectos en los que ya estoy y seguir estudiando e incursionando. Como mencioné más arriba toda esta cuestión de la identidad del artista pasa más a puertas cerradas. Lo demás viene por añadidura pero no al revés.