El 4 de septiembre la artista Paula Rivero presenta en MEDASUR "El hilo visible", una experiencia sensovisual y performática en la que se podrá recorrer su obra junto a otras coleccion y a artias invitadas.

La artista plástica trenelense Paula Rivero presentará en el MEDASUR una obra que invita a vivir “una experiencia sensovisual”, como ella misma la define. Se trata de “El hilo visible”, que se inaugurará el jueves 4 de septiembre y se podrá visitar hasta el 25 de ese mismo mes.

“Es una experiencia performática en la que me acompañará José Luis Lorenzo, con obras de su colección y las artistas invitadas Bibi González y Mariela González”, señaló Rivero a la Agencia Provincial de Noticias.Rivero indica que la idea central de esta obra es “el amor”. Y también apunta a resaltar el rol del corazón: “Cuando estamos en paz y armonía emitimos frecuencias que nos permiten conectar con personas que están a cuatro metros de distancia o más”. Ese es el vínculo que pretende alcanzar con “El hilo visible”, que llega al MEDASUR por iniciativa de la Secretaría de Cultura.

"Buscamos que el espectador conecte con el corazón,  abra el corazón. Partiendo de la idea de trama, de entrecruzamiento posible, la manta en las que todas las personas estamos inmersos, unidos por las frecuencias de los corazones", señaló la artista, que explicó el origen de esta propuesta: "Surgió como una especie de juego, partiendo de los textiles, del recuerdo de las rondas de abuelas, madres, tías,  mujeres que tejian, no solo pañoletas, sino historias, situaciones de apoyo mutuo, un universo mágico de hilos visibles. En el mundo de hoy donde se ha naturalizado la violencia, proponemos conectar con el amor, que paradójicamente parecería ser lo disrruptivo. El corazón como órgano rector, resulta ser fractal, con su complejo y ramificados tejidos y nos remite a esas tramas y a la necesidad de encontrarnos en el amor, que por otra parte, es para lo que los humanos hemos sido creados". "Lo que ofrecemos es una presentación de más de cien obras visuales, instalaciones y video arte, donde dialogan los dibujos y collages de Rivero, la instalación de Mariela Gonzalez y Bibi Gonzalez y un magnífico recorte de la Colección José Luis Lorenzo, quien nos visita desde Córdoba".

El jueves 4 de septiembre, además ofrecerán una Experiencia Performática,  introspectiva, dirigida a un público adulto y que dará comienzo puntualmente a las 20 y 30. Por otra parte el viernes 5, a las 19.30, el arquitecto José Luis Lorenzo dará una charla en el contexto de la muestra.

“Hay momentos simples en la vida, quiebres únicos y necesarios, donde bien y mal se confunden. Momentos donde la enfermedad se apodera del cuerpo que encarnamos, y es ahí precisamente donde debemos buscar un camino oblicuo. Los traumas que no pudimos resolver, aparecen tomando pertenencia, tomando la vida que nos fue dada. En ese camino intenté sanar recorriendo cada detalle de mi historia”, señala la artista.

“En ese recorrido me encontré entonces con mi niña de mejillas ruborosas y sonrisa espontánea, con la vida llena de luz en el candor de la infancia. Entonces volvieron las noches de luna llena, las historias en libros o en películas, o en palabras hilvanadas por mi abuela. Volvió esa niña, con el interior intacto en el hoy, en el esplendor de la paz ganada, con los sucesos que a veces rozan los milagros y anidan en las cavidades del órgano que todos tenemos en el lado izquierdo. Abrí el corazón, enfrenté sus despojos, los anudé, los ovillé, los tejí, los cosí y así apareció la tela, la trama, el tejido, el hilo visible”, sintetiza Rivero para poner en contexto esta obra tan poderosa.

“Volviendo a los lugares de la infancia, me encontré con fotos, libros y revistas muy viejas y así comenzó esta serie, jugando conectando con la felicidad pura de la primera infancia. Tuve la necesidad de jugar, de divertirme mucho en el proceso, sin saber si alguna vez lo hecho se iba a utilizar para algo, por eso la muestra carece de una idea previa, todo se fue armando porque así tenía que ser, o tal vez porque como soy artista, lo que hago tiene la posibilidad implícita de volverse arte. Aparecen luego como consecuencia del proceso reflexiones sobre los bordados, tejidos, costuras que las mujeres de mi infancia se esmeraban en hacer, a veces disfrutando de las labores, otras sufriendo un duro sometimiento, respetando patrones establecidos, rígidos, inamovibles”, agregó.

Más adelante, Rivero apuntó que “es en cierto modo un homenaje a ellas, y a todas las mujeres que sufrimos algún tipo de atropello a la libertad, a la dignidad y a la posibilidad de elegir. El formato de la propuesta nace del hecho de comprender que estamos unidos por hilos invisibles, cada sistema familiar, social, humano. Pero también en esas tramas se pueden ver los hilos visibles, los hilos que quedan expuestos, que nos envuelven, nos abrazan, nos aprietan, nos atan”, resumió.